Aprender a leer: lo que dice la ciencia sobre el método
Los métodos de lectura se enfrentan en el debate público desde hace décadas. El debate tiene una base cifrada desde abril de 2000: la síntesis del National Reading Panel, reunido en 1997 por mandato del Congreso estadounidense, mide el efecto de la enseñanza sistemática de la decodificación en 0,41 desviaciones estándar, que sube a 0,55 cuando empieza en preescolar o en CP (National Reading Panel, 2000). Una síntesis de 333 trabajos publicada en 2023 precisa al público que más se beneficia de ella: los alumnos que tienen dificultades para leer (Burns, Duke y Cartwright, 2023).
Un veredicto construido sobre 38 experimentos
El informe Teaching Children to Read aparece en abril de 2000. En cuanto a la decodificación, la búsqueda documental cribó 1 373 estudios publicados desde 1970; 38 cumplían los criterios metodológicos del panel, suficientes para aportar 66 comparaciones entre grupos de alumnos. Cada comparación opone una enseñanza sistemática de las correspondencias entre letras y sonidos a otro enfoque (National Reading Panel, informe completo, 2000).
Los resultados de esa parte se publicaron en 2001 en Review of Educational Research, a cargo de Linnea Ehri, Simone Nunes, Steven Stahl y Dale Willows: un efecto promedio de 0,41 desviaciones estándar, medido al final del programa (Ehri et al., 2001). La desviación estándar sirve de unidad de comparación entre intervenciones; el panel califica ese efecto de moderado.
Los 38 estudios abarcan alumnos de unos 5 a 12 años, en su mayoría en aulas ordinarias, con pruebas antes y después (National Reading Panel, 2000). Varios programas estudiados están extendidos en las escuelas anglosajonas, como Jolly Phonics o Reading Mastery.
Lo que la decodificación hace, y lo que no
Detrás del promedio de 0,41, las medidas varían. Las ganancias llegan a 0,67 desviaciones estándar en las palabras regulares y 0,60 en las pseudopalabras, esas series de letras sin sentido. La comprensión mejora 0,27 y la lectura en voz alta 0,25, dos niveles por encima de cero (National Reading Panel, 2000).
El panel señala además una condición: los programas que se limitan a las correspondencias entre letras y sonidos, sin llevarlas a la práctica, logran poco efecto; la lectura de textos sigue siendo el objetivo (National Reading Panel, 2000). En los alumnos mayores, los avances en decodificación no van acompañados de una mejora significativa de la comprensión.
En el aula, esto da dos tiempos vinculados: una enseñanza explícita del código y su uso en textos que los alumnos leen y escriben.
Empezar temprano duplica el efecto
En preescolar y en CP, el efecto promedio alcanza 0,55 desviaciones estándar; cae a 0,27 cuando la enseñanza apenas arranca después del CP (National Reading Panel, 2000). El informe concluye que conviene empezar temprano y mantenerla dos o tres años.
El panel también comparó los formatos. La tutoría individual muestra 0,57 desviaciones estándar; el grupo completo se queda en 0,39. Las diferencias entre estos formatos no son estadísticamente significativas (National Reading Panel, 2000).
Una enseñanza de clase, sistemática y sostenida dos o tres años, produce entonces un efecto comparable a la tutoría individual (National Reading Panel, 2000). No hace falta un dispositivo especial para empezar.
Primero, los alumnos con dificultades
En las comparaciones clasificadas por medio social, el efecto alcanza su máximo en los niños de medio desfavorecido: 0,66 desviaciones estándar, frente a 0,44 en los de clase media (National Reading Panel, 2000). En los niños detectados con dificultades de lectura, mejora claramente la lectura de palabras; las ganancias en el procesamiento de textos son menores.
La síntesis de Burns, Duke y Cartwright, publicada en School Psychology en 2023, reanalizó 333 estudios procedentes de 26 metaanálisis: entre los alumnos que tienen dificultades para leer, las intervenciones de decodificación se ubican en lo alto de la tabla, con un efecto mediano de 0,48 en la comprensión o los resultados de lectura. Entre los lectores promedio, ese mismo efecto cae a 0,19.
Un plan de apoyo puede apoyarse en estas cifras: decodificación sistemática primero, desde preescolar, para los alumnos más frágiles.
Lo que estas cifras cambian en una escuela
El informe recomienda instalar la enseñanza de la decodificación en preescolar y en CP, para todos los alumnos, y mantenerla dos o tres años (National Reading Panel, 2000).
El panel pide además que cada programa proporcione pruebas a los maestros, para detectar a los niños que necesitan un complemento de enseñanza sistemática (National Reading Panel, 2000).
Cuatro meses a un año después del final de un programa, el efecto de seguimiento ha bajado a 0,27, frente a 0,51 al terminar las sesiones (National Reading Panel, 2000). La lectura real, practicada después, mantiene esos logros.
El informe deja además preguntas abiertas: la duración ideal de una sesión, el número de correspondencias que hay que cubrir en el año. Esos ajustes corresponden a los equipos docentes.
Fuentes
- National Reading Panel · « Teaching Children to Read: Reports of the Subgroups », rapport complet, NICHD, avril 2000 · 2000-04
- National Reading Panel · « Teaching Children to Read », version abrégée, copie ERIC ED444126, avril 2000 · 2000-04
- Ehri, Nunes, Stahl et Willows · « Systematic Phonics Instruction Helps Students Learn to Read », Review of Educational Research, 2001 · 2001-09
- Burns, Duke et Cartwright · « Evaluating Components of the Active View of Reading as Intervention Targets », School Psychology, 2023 · 2023-01